Logo
Facebook Twitter Youtube Instagram
marzo 05 de 2021
NOTICIAS

Sintomatología de una experiencia angustiante

De acuerdo a mi experiencia personal, siempre es mejor tener la prevención de monitorear el comportamiento y evolución de la enfermedad.
Opinión - 2020 / 09 / 07

Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la posición de www.guajirapress.com  

Por Juan Loreto Gómez Soto

Han pasado ya varios meses desde la aparición del nuevo coronavirus en el mundo. Desde ese tiempo, hemos observado el comportamiento y medidas de muchos países desarrollados para contrarrestar la crisis sanitaria; el resultado en cifras de contagios y occisos, son el referente de las buenas o malas prácticas gubernamentales para el manejo de la pandemia, así mismo la implementación de conciencia por parte de los ciudadanos. El aislamiento de casos sospechosos, realización de cercos epidemiológicos, distanciamiento social, estrictos confinamientos, implementación de protocolos de bioseguridad, entre otras medidas, sirvieron para disminuir la velocidad del contagio y evitar la saturación de los sistemas de salud en los picos de la pandemia en diferentes países, pero jugó un papel preponderante la conducta de autocuidado de cada persona.

Los protocolos de bioseguridad son parte de una nueva realidad que nos toca vivir, así mismo entender que nos enfrentamos a un enemigo invisible, un enemigo que no da tregua ni cuartel, un enemigo que no tiene distingo alguno sobre marcos sociales, y que penetra cualquier esfera. Su velocidad de contagio es tan alta, que en un descuidado parpadear hacemos el trance de estar bien, a ser positivo para Covid-19.

Por eso es inevitable pasar por una experiencia como esta y no ser portavoz de lo que siente estar inmerso en este torbellino de preocupación y angustia al no saber cómo manejar la situación a partir del primer minuto en el que eres diagnosticado como POSITIVO para el nuevo coronavirus. Sientes de manera repentina el aumento de tu ritmo cardiaco, los latidos de tu corazón se vuelven cada vez más fuertes, tan fuertes que son como campanadas de capilla; anunciando el toque del Ángelus de manera ferviente, las manos se vuelven sudorosas y la única sensación de alivio que se pasa por la mente, es estar dentro del 80% de los casos asintomáticos o que al menos te toque una cepa con baja carga viral para pasar el trago amargo y asimilar lo que será una travesía sin rumbo claro y con la incertidumbre de no saber si el final no será el que todos esperan, salir vivos de todo esto.

Esta es una enfermedad silenciosa y rastrera, te ataca como treta sintomatológica y deteriora de manera agresiva los pulmones buscando generar una sobreinfección que traerá consigo complicaciones severas a nuestro estado de salud.

De acuerdo a mi experiencia personal, siempre es mejor tener la prevención de monitorear el comportamiento y evolución de la enfermedad y así poder identificar, con el acompañamiento del médico tratante, cualquier novedad que se pueda presentar. Recuerden que con el Covid-19 se vale pecar por excesos.

 

COMENTARIOS
INFORME ESPECIAL

                                 

Publicidad
RSS

Visita nuestro canal de Youtube.

Suscribirse al Canal
Pauta con Nosotros