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octubre 18 de 2018
NOTICIAS

Astergio Pinto Apshana, el maestro que no cree en las naranjas

"Un resultado sólo es posible por la pasión que llevamos dentro de hacer lo que nos gusta y cuando nos dé la gana"
Por: Estercilia Simanca Pushaina - 2018 / 09 / 28

Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la posición de www.guajirapress.com

Por: Estercilia Simanca Pushaina - Abogada 

Astergio, Nunca nombra al padre ausente, sólo cuando en esa costumbre de nosotros, los Wayuu, preguntamos para ubicarnos en clanes y territorios, en cambio su constante es Camelia, la profesora Wayuu y madre de hijo único, que pasa sus días en una escuela de Villa Fátima en Riohacha. Emigró como hacemos muchos cuando decidimos dedicarnos a un oficio o profesión que sale de los cánones formales tradicionales, de lo que esperan de nosotros ser: abogado, médico, ingeniero, en este caso Astergio Pinto Apshana se atrevió a más y buscó desde la academia la danza. Profesión y oficio que lo lleva en este lado de la Nación Wayuu a ser el único maestro en danza contemporánea y docente de las más prestigiosas universidades del centro del país, tanto pública como privadas.

Sus pasos de andante y movimientos con cadencia Caribe lo han llevado a intercambios internacionales, donde los envuelve a todos con esa magia caribeña que sólo un Wayuu con ascendencia afro puede tener. Astergio Pinto puede camuflarse entre los habitantes de Salvador Bahía y de la Habana en una tarde de malecón y reaparecer en una mañana en el malecón de Riohacha sólo a contemplar el mar y camuflarse en el wayuunaiki que habla ese Wayuu que parece arijuna y pareciera ser de los Marley de Nine Mile de la parroquia de Saint Ann, Jamaica, así es Astergio Pinto, como ese Bob Marley de la danza de los Wayuu.

El nombre de Astergio Pinto está consignado en memorias de encuentros internacionales de países de Latinoamérica y el Caribe, de danza, donde su fuerte en el discurso ha sido su linaje Wayuu, habla de un pueblo levantado en el desierto, que conserva muchas costumbres ancestrales y que si bien el parece de Jamaica su cementerio materno queda en Oüispâ (Maicao), donde asiste como ejercicio pleno de un acto sagrado inculcado desde niño o como a ese hijo único donde se deposita todo un legado.

Astergio nunca habla del padre ausente, pero lo ve todos los días en su color de piel, en su cabello crespo y abundante y la voz de la madre que al igual que la flor significa la belleza perfecta no exhibida.

Aster, como le decimos sus amigos es el resultado de un proceso de formación que se inició en el bachillerato San José de Maicao, desde entonces supo que lo suyo era la danza, es parte de ese resultado que sólo es posible por la pasión que llevamos dentro de hacer lo que nos gusta y cuando nos dé la gana, no se supedita a las voluntades del que esté de turno y mañana empujando un carrito de naranjas.

Vaya a donde vaya, Astergio lleva siempre los collares de cornelina de poco valor para los arijunas, pero de gran significado para los Wayuu y estos mucho más por ser entregados por la madre que siempre ha estado presente.

Oüispâ: Tierra de sabedores o piachi

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