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julio 20 de 2018
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La corrupción es ambidiestra

El problema no es la izquierda o la derecha. El problema es la corrupción que es ambidiestra.
Por: Pedro Rosado Ríos - @Neotrópico‏  - 2018 / 03 / 27

Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la posición de www.guajirapress.com

Aunque los conceptos de izquierda y derecha política no sean, según muchos, los idóneos para definir la identidad política de los ciudadanos, el hecho es que son aún frecuentes para posicionar planteamientos y posturas ideológicas en nuestro país.

Durante la revolución francesa dos partidos se disputaron el poder en la asamblea. Por un lado, los girondinos, un partido moderado que propugnaba un derecho al sufragio no universal, del que excluía a las clases no propietarias y que defendía la alianza con la nobleza para establecer en Francia una monarquía parlamentaria. Por otro lado, los jacobinos defendían un sufragio universal que extendían a todos los miembros de la población y la instauración de una república. Estos últimos tenían el apoyo de las clases más populares, mientras que los girondinos eran apoyados por los burgueses, propietarios y algunas capas de la nobleza. En las deliberaciones de la asamblea los girondinos se sentaban a la derecha y los jacobinos a la izquierda, de aquí la división, que aún hoy perdura, de ideologías de izquierdas y de derecha.

En nuestro país la sociedad se dividía en dos grupos que diferían dos cosas, unos abogaban por la tradición política con la que se venía, y en este grupo estaban: Los esclavistas, burócratas, terratenientes, militares de alto rango y clero, para quienes la situación era ideal y debía ser mantenida a toda costa. Parafraseando a Álvaro Tirado Mejía: "tenían mucho que conservar". Conservadores.

Los otros, apoyaban la idea de transformar al Estado Colombiano y eran los comerciantes, los indígenas, los esclavos y los artesanos. Para ellos, el cambio era totalmente significativo e implicaba transformar el Estado, pasando de unas relaciones coloniales a un Estado con leyes generales para todos. Liberales.

Estas diferencias ideológicas trajeron consigo una guerra sin cuartel que arrojo miles de muertos en nuestro país. Sin embargo, con el paso del tiempo las diferencias ideológicas entre partidos se fueron acabando hasta el punto en que solo quedaron los dos nombres LIBERALES Y CONSERVADORES, podemos considerar hasta este punto que ambos partidos se convirtieron en partidos de la derecha colombiana.

Sin embargo, mientras que los dirigentes de los dos partidos andaban de pipi cogidos, el pueblo seguía manteniendo la rivalidad entre partidos. Esta diferencia entre comillas solo existía en el imaginario colectivo del pueblo, mientras que los dueños de los partidos Vivian como hermanos.

Esta situación nos la recrea Álvaro Salom Becerra, en su novela “Al pueblo nunca le toca”, una historia que muestra las vivencias de dos grandes amigos Casiano Pardo y Baltazar Riveros, dos hombres de origen humildes, uno conservador y el otro liberal, pero convencidos de que el mejor partido era el suyo.

“¡Definitivamente con usted no se puede hablar! ¡Porque usted no es más que un godo retrogrado y camandulero, que no sabe dónde está parado! –Le decía Baltazar a Casiano-. ¡El que no sabe dónde está parado y, además es más terco que una mula, es usted, liberal del diablo¡ ¡cachiporro arrastrado ¡hereje, masón, allá lo he de ver en los profundos infiernos. –le replicaba Casiano a Baltazar.”

En los tiempos actuales existen junto a los liberales y conservadores, decenas de partidos que representan a la derecha colombiana, con diferentes nombres, pero con iguales objetivos. Y unos pocos partidos de izquierda como Polo democrático, la UP, y otros. Las diferencias entre izquierda y derecha son irreconciliables, en nuestro país y totalmente opuestas.

A pesar de las diferencias ideológicas entre derecha e izquierda colombiana, la historia ha dejado en claro que existe un lunar común que es el que debe desaparecer, para el bien del pueblo colombiano, esta mancha es la corrupción. Muy evidente y común en los partidos de derecha que son los que han venido gobernando durante más de sesenta años a Colombia, pero que también quedo en evidencia en un gobierno de izquierda en la capital del país, bajo el mandato del alcalde Samuel Moreno del Polo democrático un partido de la izquierda.

Se cumple aquí entonces la afirmación que hemos venido analizando. “El problema no es la izquierda o la derecha. El problema es la corrupción que es ambidiestra”.

Toca entonces desprendernos de ese lastre de defender partidos simplemente por motivos familiares o de costumbre. Y no olvidar la historia, para no arrepentirnos al final de nuestras vidas al descubrir que fuimos unos idiotas útiles. Y mirar bien para los dos lados sin dogmatismos y con pensamientos críticos. Para no repetir el final de “Al pueblo nunca le toca”.

Te decía que como me voy a morir muy pronto, quiero pedirte un último favor: el que mandes grabar sobre mi tumba el siguiente epitafio: “Aquí yace un pendejo que duro ochenta años, sobre la tierra, creyendo en la llegada del pueblo al poder y que ahora, debajo de ella, continúa esperándola…

-Hierba mala nunca muere…-respondió Casiano-. Y los liberales son la peor hierba que ha brotado…

-Miente godo arrastrado! Grito furioso el moribundo.

 

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